Visualizando tu vida parte I -Ejercicio
septiembre 18, 2009 by admin
Filed under PNL Aplicado
Hola! Espero que estés muy bien!
Hoy iba a hablar sobre los estados mentales y cómo influyen en nuestra vida pero, mientras escribía, el tema me fue llevando hacia otro lado. Finalmente, en este ejercicio práctico que verás a continuación, te enseñaré cómo, con una simple técnica de PNL (de visualización), depende de ti dar el puntapié inicial para la vida que deseas vivir.
Este ejercicio te servirá para muchas cosas como:
- manejar tus estados de ánimo voluntariamente
- motivarte sin importar lo que suceda a tu alrededor
- comer lo que deseas según el peso que quieres tener
- evitar discusiones inútiles
- trabajar más concentrada y de modo más efectivo
En primer lugar, es importante aclarar, como ya vimos en otro artículo, que eres tú quien decide cómo sentirse. La vida, tus circunstancias, tu pasado, son una realidad objetiva, que no puedes, la mayoría de las veces, manejar ni cambiar. Supongamos que acaban de despedirte de tu trabajo. Hay personas que ante esta dificultad objetiva quedan sumidas en la más profunda depresión, o que actúan con ira contra su esposa e hijos, o que se quedan todo el día en un sillón viendo TV, etc.
Sin embargo, otros (sí, ya sé, los menos, los que se animan a ser diferentes), ante esta misma situación, deciden que ésta es una oportunidad única que (Dios para los creyentes, la vida o la casualidad para los que no creen) les da para mejorarse, cambiar, superarse. Y, gracias a esta actitud interna, son capaces de imaginar qué trabajo quiere, cómo quieren hacerlo y así buscarlo y obtenerlo. No es casual que este tipo de personas, los menos, los diferentes, obtengan, finalmente, un trabajo mejor que el que tenían. Lo mismo sucede en cualquier rubro que quieras imaginar.
En el artículo anterior “Vives la vida o la vida te vive a ti” te invitaba a reflexionar cuánto de lo que haces en tu vida es en piloto automático.
Ahora te pregunto ¿Qué pasaría si empezaras a actuar de acuerdo a tu voluntad en lugar de tu instinto, si vivieras cada día de acuerdo a los objetivos que quieres lograr en lugar de reaccionar involuntariamente con cuanto te sucede?
Por ejemplo: si estás caminando tranquila por una calle un poco oscura, y viene un ladrón y te quita la cartera, tu reacción natural puede ser insultarlo, tironear y forcejear con él, etc. Sin embargo, si racionalmente prevés (visualizas) esta situación y sabes que eso podría, incluso, costarte la vida, no arriesgarías tanto por tan poco? Aún cuando tengas millones de dólares ¿valen tu vida? Sin ser tan extremistas, piensa ahora en alguna situación propia de tu vida en la que sueles perder el control. Supongamos que cada vez que empiezas tocando un tema “espinoso” con tu pareja, terminan en una discusión. Analiza ahora qué es lo que genera esa discusión, cómo es que ambos son capaces de cruzar el puente que separa (o une) el hablar en tono más elevado y terminar peleando, generando sensaciones negativas del uno hacia el otro.
Para cambiar esto te propongo el siguiente ejercicio de visualización, que es uno de los más de 100 ejercicios que encontrarás dentro de mi Curso de PNL por Internet:
1) Busca un lugar relajado, en el que nadie vaya a molestarte durante los próximos 10 minutos
2) Respira lentamente, cierra los ojos y ve relajando tu cuerpo siguiendo la guía que vimos en la clase 1.
3) Ahora, siguiendo paso a paso las instrucciones de “Cómo Visualizar de Modo Efectivo“ del del Curso de PNL piensa en esa situación que quieres cambiar. En nuestro caso, será esa charla que se convierte en discusión y luego en pelea. Hazlo con la mayor cantidad de detalles posibles: colores, olores, ruidos, etc.
4) Fíjate, ahora que estás afuera de esa discusión, qué es lo que hacen cada uno de los personajes para “echar más leña al fuego“, para ir generando el clima correcto para que todo termine “explotando por los aires“.
5) Abre los ojos: qué piensas que deberías cambiar para que la situación termine de otro modo, del modo que tú deseas? Anota tus conclusiones y luego, vuelve a realizar el ejercicio, pero esta vez, imaginando y visualizando que haces lo correcto, lo que pensaste en el punto anterior. Ahora, en tu imaginación, la situación cambia? Es mejor? Si no obtienes el resultado que esperabas, entonces vuelve a pensar en qué deberías haber hecho en tu mente para que sucediera y obtuvieras aquello que querías. Vuelve a pensarlo tal cual es, hasta que logres ese resultado en la mente.
Todo, absolutamente todo lo que existe y puedes ver, empezó en la mente, en el pensamiento de alguien. Lo natural lo fue en la “inteligencia” de Nuestro Creador. Y todo lo que produce el hombre, lo fue primero en su imaginación. Por eso, quiero que a partir de hoy, y durante los próximos 7 días, aprendas cómo visualizar la vida que deseas de un modo creativo, voluntario, deliberado. No permitas que imaginen tu vida. Piénsala primero tú y hazla realidad. Verás que en muy poco tiempo notarás positivos cambios en ti, y los demás también lo harán. Te garantizo que así será.
En una próxima reflexión volveré a hablar de este tema.
Te invito a expresar tus comentarios aquí abajo..
Gracias por estar del otro lado!!
Cariños!!
Sofía
Pierde el miedo a volar con PNL
junio 16, 2009 by admin
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Si vives en este mundo, ya sabrás que ésta no es particularmente una buena época para las empresas aéreas. Los atentados de principio de siglo y lo ocurrido esta última semana (el accidente del Air Bus que iba de Río de Janeiro a París) han generado en el público un pánico en aumento, relacionado con el hecho de volar. Obviamente, y a diferencia del miedo casi irracional que tenía la gente en el siglo XX con respecto a los aviones , esta vez no faltan argumentos para sostenerlo. En el siguiente artículo voy a contarte cómo puedes usar la PNL para eliminar el miedo a volar, o, en el peor de los casos, que la próxima vez que te subas a un avión no sea una experiencia traumática.
En primer lugar, los accidentes aéreos, como la sabemos, existieron siempre. Y, conozcas o no los datos estadísticos, “volar es el medio de transporte más seguro que existe hoy en día“. Existen dos tipos de miedo relacionado con el traslado aéreo: están los temores temporales, es decir, una consecuencia del pánico generalizado, de lo que escuchamos en los medios de comunicación, que disparan a nivel mental nuestras peores pesadillas, pero que, con el paso del tiempo, y debido a que una nueva noticia reemplaza al anterior, se va pasando. También están los miedos más profundos, y son éstos los que aprenderás a eliminar usando esta técnica de PNL que te daré a continuación.
Hace un tiempo, un amigo de los que llamo “de la vida”, Marcos, me contó que estaba viendo a una psicoanalista para superar el pánico de volar que venía sufriendo. Sin embargo, la terapia parecía no tener buenos resultados. El miedo seguía allí, y, aparentemente, más arraigado que antes.
- ¿De qué hablan durante la terapia?- le pregunté.
- Yo le cuento de mis miedos, y ella me pregunta sobre ellos, dónde pienso que se originaron…- no hacía falta que me dijera mucho más. La terapeuta, con buena intención, pero con mal tino, estaba retro-alimentando (sin saberlo) los temores de Marcos. En lugar de poner el foco de atención en los disparadores, en el proceso mental por el que mi amigo pasaba hasta llegar al miedo (y romper con ese círculo), estaba centrando toda la energía en los motivos, en las causas. Y esto daba más fuerzas al “monstruito interno” de Marcos.
Si ya hiciste mi Curso de PNL, sabes que lo que se busca con las técnicas de Programación Neurolingüística es resolver primero las consecuencias, en lugar de indagar sobre las causas del problema. Obviamente que estas importan, pero, como alguien me dijo alguna vez, “si estás muriendo de hambre, primero te alimento y luego te enseño a buscar comida”. Por eso, y para poder ayudar a Marcos, le dije que íbamos a probar otra terapia. Le daríamos prioridad a cortar la cadena que lo llevaba desde el lugar de tranquilidad al de pánico. Lee el siguiente resumen para entender a qué me refiero:
A – Situación Actual: Tranquilidad– Disparador (un viaje inminente, el ruido de un avión, etc.) =>– Proceso Mental (memoria) en la cuál está enlazado el Disparador con una reacción físico-mental en el sujeto (pánico, transpiración, tartamudeo, etc)
B – Situación Final: Miedo a Volar
Es decir, que hay que ver qué sucede entre A y B para hacerlo desparecer. De esta manera, se elimina “el puente” que lleva a la persona hacia el miedo. Me puse, entonces, manos a la obra para “destruirlo”.
Si bien excede lo que busco con este artículo, voy a explicarte brevemente qué sucede aquí . Una de las frases “cabecera” de la Programación Neurolingüística es “el mapa no es el territorio“. Esto significa que nuestra forma de concebir la realidad no es la realidad misma, sino un mapa que hemos hecho en nuestra mente de ella. Y, como tal, es, necesariamente, SUBJETIVO. Algo que a otros les daría mucho miedo, a ti puede resultarte irrelevante. Por ejemplo, muchas personas sienten escalofríos ante las muñecas de porcelana, mientras que otras las coleccionan. Seguramente en tu propia vida tienes muchos ejemplos más para agregar.
Lo primero que descubrimos fue que Marcos (una persona visual) siempre se veía a sí “muerto de miedo” dentro de un avión que caía. Cualquier persona (pruébalo ahora tú y me cuentas) que se vea dentro de un aeroplano en caída libre sentirá lo mismo: terror. Para hacer corta la historia, le mostré cómo hacer para cambiar este tipo de pensamientos y así fue que el miedo desapareció por completo, y hoy mi amigo puede disfrutar de sus frecuentes viajes por el aire con una actitud muy distinta a la de otrora.
Ahora sí: a continuación, compartiré contigo el ejercicio que hicimos con Marcos para que perdiera el miedo a volar:
1 – Recuerda que tu mente no es capaz de distinguir lo que es real de lo que no lo es. Por lo tanto, lo primero que haremos es “creer” que no tenemos miedo a volar, o, dicho en forma positiva, vamos a pensar en la persona que queremos ser. En este caso, vas a pensar en ti siendo alguien que tiene confianza y seguridad en el momento en que va a emprender un vuelo. Hazlo siguiendo la Guía de Visualización que vimos durante mi curso de PNL (en cuanto a relajación necesaria, respiración, nivel de detalles y demás).
2 – Repite el ejercicio por lo menos tres veces por día siempre siendo la más detallista posible en cuanto a lo que ves, escuchas, y sientes dentro de ese avión imaginario en tu cabeza, y siempre con la seguridad y la tranquilidad que deseas tener. Piensa, por ejemplo, en una azafata agradable, en una deliciosa tasa de café caliente, en que comes tu dulce favorito, escuchando música tranquila en tu aparato de MP3. Estás en un momento único, que puedes disfrutar contigo, sin la molestia de tus hijos gritando alrededor, ni del teléfono que suena, o de algún jefe molesto, etc. Miras a tu alrededor y todos los pasajeros están sonrientes. Sientes dentro de ti una certeza inexplicable de que el avión despega y aterriza sano y salvo. Visualízate también llegando a tu destino, aterrizando, desembarcando, tomando tu valija, y luego yendo tranquilamente en el taxi hacia el hotel (o hacia la playa, o donde sea que más a gusto te sientas).
3- Mientras más detalles le agregues a tu experiencia y más veces la repitas, más y más “anclajes” irás creando a nivel cerebral y de esta forma, traerás a tu vida esta realidad “alternativa” que acabamos de “crear”, haciéndola que se convierta en tu nueva realidad.
Como digo a lo largo del Curso: la práctica es lo que hace que el discípulo se convierta en un maestro. Por lo tanto, ponte tú también ahora mismo a convertir tu realidad. Sólo tú tienes el poder de cambiar la forma en que percibes el mundo.
Antes de terminar, quiero que sepas que puedes adaptar este ejercicio usando la Guía de Visualización a la que tienes acceso dentro de mi Curso de PNL y complementarla también con los audios subliminales para generar estados de relajación. De esta forma, podrás aplicarlo a áreas diferentes de tu vida, como la laboral, familiar, productiva, etc. y así obtener lo mejor de ti en situaciones que a priori pueden parecer difíciles, como hablar en público, dar una entrevista de trabajo, etc.







